Aumento del consumo de cocaína y de los tratamientos de rehabilitación

Aumento del consumo de cocaína y de los tratamientos de rehabilitación

El mercado europeo de cocaína sigue creciendo

Es especialmente difícil estimar la prevalencia del consumo problemático de cocaína. No obstante, hay indicios de que la creciente disponibilidad de cocaína está generando mayores costes sanitarios. Desde 2014, el número de consumidores que inician tratamiento por problemas con la cocaína, aunque sigue siendo relativamente bajo, ha aumentado más de un 35 %, con incrementos en dos tercios de los países.

En algunos países, la cocaína se asocia al incremento reciente de las muertes relacionadas con las drogas. Esta droga se detecta a menudo, junto a los opioides, en las muertes por sobredosis ocurridas en aquellas partes de Europa donde es el estimulante predominante. Además, puede que se pase por alto la influencia de la cocaína en las muertes vinculadas a enfermedades cardiovasculares.

Cuando se dispone de datos, estos indican un incremento general de las admisiones en urgencias relacionadas con el consumo de cocaína, la sustancia ilegal más detectada en el estudio Euro-DEN, que abarca dieciocho países.

También se detectó cocaína al menos en una cuarta parte de las jeringuillas analizadas en tres de las cinco ciudades participantes en un estudio piloto sobre la utilidad del análisis de residuos en las jeringuillas para cartografiar patrones de consumo de drogas por vía parenteral.

Consumo Cocaína Europa

Patrones de consumo

Los datos de la encuesta European Web Survey on Drugs aportan información sobre los patrones de consumo de cocaína entre distintos grupos y su variabilidad según los países. Cuando se comparan las cantidades consumidas entre países, es importante observar que tanto el precio como la pureza de la cocaína presente en el mercado serán diferentes según el país, y que esto puede afectar a las cantidades consumidas.

Entre los encuestados que declaran consumir cocaína, el porcentaje de quienes consumen la droga con frecuencia (más de 50 días en el último año) oscila entre cero en Chequia y más del 10 % en Bélgica, Chipre, Francia, Italia y Luxemburgo. El consumo de cocaína varía según los países, desde una media de 1,3 gramos por día de consumo en Austria, Bélgica y Francia hasta 3,5 gramos en Chipre. En general, los consumidores frecuentes toman mayores cantidades cada día de consumo que los usuarios menos frecuentes.

Aumento de las solicitudes de tratamiento cocaína

La prevalencia del consumo de cocaína de alto riesgo entre los adultos europeos es difícil de calibrar, ya que solo cuatro países disponen de estimaciones recientes. Además, estas estimaciones no son directamente comparables, ya que se han generado utilizando diferentes definiciones y metodologías.

En España, una nueva encuesta de población general se basó en la frecuencia de consumo elevada para estimar que un 0,3 % de las personas de 15 a 64 años tenían un consumo de cocaína de alto riesgo en 2017/2018. En 2015, basándose en las preguntas de la Severity of Dependence Scale (escala de gravedad de la dependencia), Alemania estimó que un 0,2 % de la población adulta tenía un consumo de cocaína de alto riesgo.

En 2017, basándose en datos de tratamiento y de la justicia penal, Italia estimó que el 0,69 % de la población adulta podía clasificarse como consumidora de cocaína de alto riesgo.

En Francia, un estudio de captación-recaptación de 2017 estimó la prevalencia del consumo de crack en el 0,07 %.

España, Italia y el Reino Unido concentran casi tres cuartas partes (73 %) de los pacientes que inician tratamiento especializado relacionado con la cocaína en Europa.

En 2017, cerca de 73 000 pacientes que iniciaron tratamiento especializado y más de 33 000 pacientes nuevos citaron la cocaína como droga principal. Tras un período de descenso, el número total de consumidores de cocaína que iniciaron tratamiento por primera vez aumentó un 37 % entre 2014 y 2017. Aunque buena parte de este incremento corresponde a Italia y al Reino Unido, son diecinueve los países que notifican incrementos durante el mismo periodo.

En total, los últimos datos europeos revelan que existe un lapso de once años entre el primer consumo de cocaína, por término medio a los 23 años de edad, y el primer tratamiento por problemas relacionados con esta droga, por término medio a los 34 años de edad.

En 2017, 56 000 pacientes que iniciaron tratamiento especializado por drogodependencia en Europa declararon consumir cocaína en combinación con heroína u otros opioides. Esta cifra representa el 16 % de todos los consumidores que iniciaron tratamiento y facilitaron información sobre la droga principal y la droga secundaria que consumían.

Fuente: Observatorio Europeo de las Drogas y Toxicomanías

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