anfetaminas

Anfetamina, una droga altamente adictiva

Las anfetaminas son estimulantes sintéticos que actúan directamente sobre el sistema nervioso central, incrementando el estado de alerta, la energía y la autoconfianza, al tiempo que reducen el apetito, el cansancio y el aburrimiento. Se presentan en forma de pastillas o cápsulas y, aunque cuentan con usos médicos muy concretos (narcolepsia, TDAH) bajo prescripción estricta, su producción y venta ilícita están muy extendidas en España.

Consumo de anfetamina en España

Según la edición 2024 de la Encuesta sobre Alcohol y Drogas en España (EDADES), la prevalencia de consumo de anfetaminas en la población de 15–64 años es la siguiente:

  • Alguna vez en la vida: 4,5 %
  • Últimos 12 meses: 0,4 %
  • Último mes: 0,1 %
  • Edad media de inicio: 20,8 años

Además, la misma encuesta muestra que el consumo de metanfetaminas alguna vez en la vida se sitúa en el 1,3 %.

Estos datos reflejan que, aunque el consumo de anfetaminas en España sigue siendo minoritario, su presencia en el mercado clandestino y el riesgo de tolerancia y dependencia justifican la necesidad de mantener programas de prevención específicos y recursos de tratamiento accesibles.

Estos datos españoles contrastan con las cifras globales (alrededor de 25 millones de consumidores), y reflejan una oferta creciente ligada tanto a laboratorios clandestinos como a compraventa por Internet.

Orígenes y contexto histórico

Aunque las anfetaminas se emplearon clínicamente en la década de 1930 para tratar asma y narcolepsia, a partir de los años 60 proliferaron los laboratorios ilegales que producían pastillas —conocidas en la calle como “speed”— para un mercado cada vez más amplio: ejecutivos sometidos a jornadas maratonianas, personas que quieren adelgazar y adolescentes que buscan resistencia nocturna en las fiestas.

Mecanismo de adicción

Al igual que la cocaína, las anfetaminas disparan la liberación de dopamina, serotonina y noradrenalina. Cuando el efecto desaparece, estos neurotransmisores caen por debajo de los niveles basales, ocasionando un malestar intenso y un ansia de repetir la dosis para contrarrestarlo. Con el uso prolongado los receptores pueden no recuperarse totalmente, perpetuándose la dependencia física y psicológica.

Efectos del uso crónico

  • Psicosis estimulante: alucinaciones, paranoia y cuadro similar a la esquizofrenia paranoide.
  • Trastornos del estado de ánimo: ansiedad, pánico, depresión y cambios bruscos de humor.
  • Alteraciones físicas: insomnio, pérdida de peso severa, malnutrición, daño cardiovascular y riesgo de ictus.
  • Tolerancia y abstinencia: necesidad de dosis crecientes y síndrome de abstinencia con fatiga, anhedonia y apetito disparado.

Riesgo de conductas adictivas asociadas

Según datos de la Encuesta ESTUDES 2023 del Ministerio de Sanidad, el 19,6 % de los adolescentes de 14–18 años ha consumido benzodiacepinas alguna vez en la vida, un 14,8 % en el último año y un 8,2 % en el último mes, y aproximadamente la mitad de estos episodios ocurrió sin receta médica. Estas cifras sitúan a los hipnosedantes como la cuarta sustancia psicoactiva más consumida en este grupo de edad, por detrás de tabaco, alcohol y cannabis.

Además, la práctica del policonsumo—entendido como el uso simultáneo o alterno de varias sustancias—favorece la aparición de cuadros de psicosis, ataques de pánico y comportamientos de riesgo. La misma encuesta ESTUDES indica que cerca del 10 % de los adolescentes ha probado cuatro o más sustancias psicoactivas en el último año, lo que agrava la complejidad del tratamiento y la probabilidad de recaídas.

Más allá de las cifras y los estudios, tras cada caso de consumo de anfetaminas hay una persona —un joven con miedos, presiones y expectativas— que busca respuestas y alivio. Nuestro reto como profesionales de la salud mental es acompañarle sin juzgarle, ofreciéndole información honesta, recursos accesibles y un entorno donde pueda expresarse y sentirse comprendido. Solo así lograremos transformar la curiosidad o la necesidad de “un empujón extra” en un verdadero impulso hacia su bienestar físico y emocional.

Artículo original, 12 de diciembre de 2016. Actualización agosto 2025

Plan Nacional sobre Drogas
El País