Cómo dejar el alcohol

Cómo dejar el alcohol

Si has llegado hasta aquí es que consideras que tu consumo o el de una persona cercana a ti se ha convertido en un problema. Cuantas veces habrás dicho o escuchado, yo controlo y el día que quiera lo dejo. A veces, este propósito que parece fácil, no lo es y uno es incapaz de abandonar esa adicción por sí solo. Existen especialistas en adicciones  que te acompañan a lo largo del proceso de rehabilitación abordando aspectos biológicos, conductuales y sociales, profesionales que saben en cada momento por que situación estás pasando y cómo afrontarlo.

El tratamiento para dejar el alcohol es voluntario y se persigue la no utilización de fármacos a medio y largo plazo, por tanto hablamos de un tratamiento libre de drogas.

El seguimiento del paciente lo lleva a cabo su terapeuta de referencia y estará basado en terapia grupal e individual tanto con médico psiquiatra como con terapeuta, además desde el centro se ofrece una amplia asistencia y cobertura tanto a nivel familiar como de pareja.

Al igual que el consumo se inicia y se mantiene por unas complejas interacciones entre la susceptibilidad, el contexto, la conducta y sus consecuencias, se debe de abordar de igual modo desde un punto de vista multifactorial, que incluya aspectos biológicos, conductuales y sociales.

El modelo que se sigue es el cognitivo-conductual con la uitlización de técnicas en Habilidades Sociales así como de Prevención de recaídas y Resolución de conflictos. Las terapias de grupo, o la participación en talleres cognitivo-conductuales, como los talleres de prevención de recaídas, los talleres de habilidades sociales o los talleres de gestión de las emociones; son elementos necesarios para la configuración de un plan efectivo para conseguir superar la adicción e iniciar el proceso de rehabilitación.

El proceso consiste en 4 etapas:

DESINTOXICACIÓN

DESHABITUACIÓN

REHABILITACIÓN

REINSERCIÓN

Respecto a las técnicas conductistas se procura utilizar reforzadores positivo, y en caso de considerarse necesarios se hacen mediante la técnica de exposición imaginal, combinándolo con la reestructuración cognitiva que permita el cambio conductual.

Realizamos tratamiento específico y personalizado para cada paciente, ofreciendo un tratamiento integral a todos los niveles, no solo centrándonos en el paciente sino en toda la esfera biopsicosocial del mismo, dando cobertura terapéutica cuidando aspectos tan importantes como el familiar, el social y el laboral.

Cómo actua el alcohol en las personas

El etanol modifica de una manera general la funcionalidad de las membranas de las neuronas sin fijarse a ninguna diana específica, aunque hay determinadas grupos de neuronas, como las gabaérgicas y algunas glutamatérgicas que son las más sensibles.

Al aumentar la actividad de las neuronas gabaérgicas se provoca el efecto depresor del alcohol, afectando inicialmente a los centros de control inhibitorio del cerebro, por ello aparecen la euforia y desinhibición, mientras el efecto depresor va extendiéndose al resto del cerebro.

Los efectos varían según la concentración en sangre del etanol, llegando en casos extremos a un coma etílico e incluso a la muerte por inhibición de los centros respiratorios.

El síndrome de abstinencia del alcohol comienza entre cinco y seis horas después de dejar de beber y se caracteriza por dolor de cabeza, agitación, temblores graves, náuseas y vómitos, gran sudoración, somnolencia, calambres e incluso alucinaciones.

A partir de las 15 y las 30 horas, además de los síntomas anteriores comienza una actividad convulsiva.

Y finalmente aparece el denominado delirium tremens, cursa con confusión, ilusiones extrañas, alucinaciones muy perturbadoras, agitación, midriasis, diaforesis, taquipnea, hipertermia y taquicardia. Puede ser mortal (a diferencia de la mayoría del resto de síndromes de abstinencia, si no todos).

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