“Los impuestos sobre el alcohol son una de las políticas más rentables para reducir los niveles de consumo y los daños atribuibles. Se podrían salvar muchos miles de vidas al año en la Región Europea de la OMS si los Estados miembros introdujeran más impuestos sobre el alcohol. En toda la región, los impuestos sobre la venta de alcohol son más bajos que los impuestos sobre el tabaco”, ha explicado la OMS en un comunicado.
Se podrían salvar muchos miles de vidas al año en la Región Europea de la OMS si los Estados miembros introdujeran más impuestos sobre el alcohol
OMS
En toda Europa, el consumo de alcohol provoca cada año casi un millón de muertes por una amplia gama de causas, entre ellas, enfermedades cardiovasculares, cáncer y otras enfermedades no transmisibles, así como las enfermedades infecciosas y las lesiones.
La fiscalidad como medida sanitaria
“En el contexto del alcohol, la fiscalidad debe considerarse una medida sanitaria, y no un instrumento puramente económico. En la actualidad, existe un importante consenso entre los Estados miembros para seguir la recomendación de la OMS de una cuota impositiva mínima del 75% del precio de venta al público del tabaco, objetivo que ya ha sido alcanzado por más de la mitad de los 53 países de la Región. Sin embargo, es muy poco lo que se está haciendo en relación con el consumo de alcohol con las mismas medidas”, concluye la directora del Programa de Alcohol y Drogas Ilícitas de OMS Europa, Carina Ferreira-Borges.
Cualquier cantidad de alcohol puro debería costar lo mismo, independientemente de la bebida alcohólica. “Debemos recordar que lo importante es el precio final que el consumidor paga por la botella. Los consumidores no compran, por ejemplo, 10 gramos de alcohol puro. Compran una botella de cerveza, de vino o de licor, por lo que los niveles de precios de cualquier bebida deberían estar al mismo nivel en función de la cantidad de alcohol que contenga”, explica el doctor Jürgen Rehm, miembro del Consejo Asesor sobre ENT, científico principal del Instituto de Investigación sobre Políticas de Salud Mental y del Instituto de Investigación Salud Mental de la Familia Campbell, en el Centro de Adicciones y Salud Mental de Toronto (Canadá).
Cómo funcionan los impuestos sobre el alcohol
Cuando el precio de las bebidas alcohólicas sube, el consumo tiende a bajar, especialmente entre los jóvenes y entre las personas que beben más. Por eso la Organización Mundial de la Salud considera las políticas de precios una de las medidas más eficaces y rentables para reducir los daños del alcohol, junto con la limitación de la publicidad y de la disponibilidad.
Otras medidas que complementan los impuestos
- Precio mínimo por unidad de alcohol, para evitar bebidas muy baratas.
- Restricciones a la publicidad y al patrocinio.
- Limitación de horarios y puntos de venta.
- Etiquetado con advertencias sanitarias.
- Programas de prevención y acceso a tratamiento.
Preguntas frecuentes
¿Subir los impuestos reduce realmente el consumo?
Sí. Los estudios muestran que los aumentos de precio se asocian a menos consumo y a menos problemas de salud y accidentes relacionados con el alcohol.
¿Por qué se insiste tanto en los jóvenes?
Porque son más sensibles al precio y porque empezar a beber pronto aumenta el riesgo de problemas con el alcohol en la edad adulta.
¿Qué puede hacer cada persona más allá de las políticas públicas?
Revisar su propio consumo, no normalizar beber en exceso, dar ejemplo a los más jóvenes y pedir ayuda si el alcohol empieza a causar problemas. Las medidas colectivas funcionan mejor cuando van acompañadas de un cambio cultural.
¿Los impuestos perjudican a quien bebe con moderación?
El impacto económico en quien bebe poco es pequeño; el mayor efecto se produce en los consumos elevados, que son los que generan más daños.
Si te preocupa tu relación con el alcohol o la de alguien cercano, en Clínica Forum Montau te acompañamos con un tratamiento del alcoholismo adaptado a cada persona. Pedir ayuda es el primer paso.
